POR: ISABEL RAMIREZ CARRASCO
VIVIR PARA SUICIDARSE
El suicidio es la acción de quitarse la vida de forma voluntaria, se
entiende a la distribución
directamente querida de la propia vida, bien sea por un acto o una omisión
voluntaria.
En
Tehuacán el suicidio se ha convertido en uno de los factores mas requeridos por
los jóvenes, considerándolo como una salida fácil, la cual año con año ha
tenido un crecimiento alarmante para la sociedad, El suicidio provoca diversos
sentimientos y reacciones entre las personas estrechamente unidas con la
víctima y un impacto al superviviente. Las reacciones pueden ser muy variadas:
se pueden tratar de sentimientos profundos de pérdida, acompañados con gran
tristeza, de rabia por sentir que lo hacen a uno responsable de lo sucedido o
porque la víctima rechazó lo que se le ofrecía, culpa, vergüenza o confusión,
acompañados de un sentimiento de responsabilidad por la muerte, sentimiento de
fracaso e impotencia por ser incapaces de ofrecerle lo que el otro necesitaba,
alivio por quedar libre de molestias y demandas insistentes de la víctima, el
sentimiento de sentirse abandonado ambivalencia, reacciones de duda, obtención
en negar que se ha dado el suicidio y posible en el superviviente.
Actualmente en esta ciudad
los casos de suicidio han tenido una variación cada año ya que en el año 2004
de se presentaron mas de 100 casos y en lo que va de este año se
han presentado 19 intentos. El suicidio en la juventud
ha aumentado y algunos se lo atribuyen al abuso de las drogas
y el alcohol.
Es más acerado afirmar que los mismos factores que llevan a las personas al
alcohol o a las drogas,
las lleven a intentos de cometer actos suicidas. Los factores de aislamiento
social o psicológico y los estados depresivos tienen una mayor importancia en
momentos de cometer el suicidio. El aislamiento psicológico producido a veces
por la ruptura de los lazos afectivos, por las carencias endémicas de afecto o
por la frustración de determinadas expectativas.
El suicidio se
presenta como la forma extrema de huida de una situación vital y de una tensión
emocional intolerable, ha de
considerarse como un intento de "superación" de una situación que
resultó incontrolable, incluye el uso de energía, planificación
y depresión desprovistas de intentos de superación.
Los siguientes motivos pueden impulsar a las personas afectadas por el peligro
del suicidio
-
El deseo de vivir, pero en mejores circunstancias.
-
El deseo de no sufrir, de no resultar una carga para nadie.
Se ponen en cambio los siguientes sentimientos:
-
Las responsabilidades existentes
-
Los proyectos
de vida que aún no han sido abandonados
-
El miedo a la acción
-
La condena social del suicidio
-
Las tareas no consumadas.
A lo largo de la
historia
ha variado la actitud de la sociedad
hacia el acto del suicidio, sus formas y su frecuencia. Anteriormente el
suicidio estaba consentido y hasta era considerado como un acto honroso; por
esta razón admitían muchas razones legítimas para su práctica. Después, varios
de los primeros concilios de la Iglesia
Cristiana decretaron que aquellos que cometieran suicidio, no se les podría
aplicar los rituales de la iglesia tras su muerte.. En la actualidad, desde el
punto de vista religioso el suicidio es considerado como una mala acción,
debido a que el ser humano no tiene derecho a quitarse la vida de Dios le ha
dado, y está condenado por el Cristianismo,
Judaísmo e Islamismo. Desde el punto de vista jurídico y de los derechos
humanos hoy el suicidio, se considera por muchos como un delito
Las cifras aumentan, tanto en esta ciudad como en el
estado, así lo informo el subprocurador de Averiguaciones Previas y
Control de Procesos, de la Procuraduría General de Justicia, reveló que en el
2004 se produjeron 75 intervenciones del Ministerio Público tratándose de
suicidios y en el 2005 fueron 105, con una diferencia de 30 casos y que
significan 40 por ciento por arriba, comparativamente en esos años.
Del 1 de enero a la fecha, la Procuraduría Genera de Justicia registra 22 casos
de suicidio, de los cuales 8 eran mujeres y 14 varones. Por lo menos tres eran
menores de edad y los restantes mayores de edad, aclaró que se contempla a las
personas de 16 años de edad como adultos.
El suicidio ha
tenido un crecimiento alarmante, las personas vinculadas estrechamente con la
víctima suelen tener diversas reacciones, tales como sentimientos de pérdida,
tristeza, rabia, culpa, vergüenza o confusión, responsabilidad por la muerte,
fracaso, asombro, duda, repulsión, etc. También hay casos en que han expresado
sentir alivio por quedar libres de molestias, pero es muy importante que se les
brinde el apoyo necesario y la comprensión ya que es un problema serio, en el
cual cualquiera de nosotros puede caer